Actualización: Releyendo esta entrada me he dado cuenta de que he omitido un factor muy importante que influye en que los precios suban aunque disminuya la demanda:la falta de competencia. Las empresas llegan fácilmente a acuerdos tácitos entre ellas (leche, gasolineras, telefonía móvil...), algo cada vez más fácil en mercados más concentrados y oligopólicos. Se aprovechan de que la elasticidad-precio de muchos bienes (los citados leche, combustibles y telefonía entre ellos) es baja: es decir, la demanda disminuye en menor proporción de lo que aumenta el precio. Así, subiendo el precio obtienen más beneficios aunque vendan un poco menos.
Visto: 24 | 24 junio 2008 | Autor Admin Comentario(s): 0 | Categoria: Musica
Es asombrosa la frescura y elegancia melódica que desprende este exquisito disco de pop-rock sin complicaciones, repleto de matices, y certeras canciones de no más de tres minutos, tan directas y llenas de vida como de emoción. Si, porque si hayuna palabra que podría definir perfectamente a este disco es ésa: emoción. Esa transmisión inmediata de emociones que este conjunto de canciones inyecta espontáneamente en el centro neurálgico de tu sistema nervioso, cautivando irremediablemente tu lado más sensible, ése que tantas veces nos empeñamos en ocultar y que Mike Viola consigue sacar a la luz con inusitada destreza en esta pequeña y oculta joya titulada Lurch.
Si amigos, y os digo todo esto con la convicción de quién adora, y no puede evitar adorar este tipo de música. Pop y rock, ese pop-rock donde priman las melodías y en el que las guitarras más o menos distorsionadas se dejan rodear de deliciosos coros repletos de uooohhhss. Pop-rock de corte anglosajón, que uno ha mamado y disfrutado desde hace ya unos cuantos años, y del que os aseguro que Mike Viola, es hoy en día uno de sus mejores alquimistas sonoros, alcanzando cotas muy cercanas a las de auténticos clásicos del género como Nick Lowe, Graham Parker, Elvis Costello, Marshall Crenshaw, los más recientes Fountains of Wayne o hasta elmismísimo Todd Rungrent en los inicios de su carrera en solitario allá a comienzos de los 70. De verdad, no lo dudes, y si alguna vez te quedaste enganchado con ese pop-rock que pulula entre el desgarro y la ternura, prueba este Lurch. Creo que no te defraudará.
En Lurch encontrarás delicadas y ensoñadoras tonadas de corte acústico como Good Ideas Grow On Trees y Dangerously Close, saltarinas melodías de irresistibles melodías pop como Maybe, maybe not y The Strawberry blonde, perlas de pop casi psicodelicas al son de sincopados pianos como Girly Worm (los Beatles y los Kinks se palpan aquí), perfectos ejercicios de pop rock nuevaolero como las desgarradoras When I Hold You In My Arms y So much better y otro buen puñado de memorables temas interpretados con ganas y convicción.
Si, porque a lo largo de todo el disco se nota que a Mike Viola le gusta lo que hace, y que tras haber protagonizado en los 90 algunos discos de cierta relevancia, aunque algo irregulares, con su banda, The Candy Butchers, ha enfilado la nueva década pleno de inspiración, regalándonos discos tan memorables como el que sacó en 2004 con The Candy Butcher, titulado Hang on Mike o este maravillosoLurch publicado bajo su propio nombre, que se ha autoeditado este año 2008, y del que hasta ahora sólo se han distribuido 1000 copias en CD desde su propia página web, estando a la espera de publicarse en vinilo este verano con una distribución y una tirada más amplia. Sin duda el disco lo merece. ¿Te lo vas a perder?
Visto: 4 | 24 junio 2008 | Autor Admin Comentario(s): 0 | Categoria: Economia
Uno de los problemas para decidir cómo abordar una recesión económica es averiguar si lo que ha disminuido es la oferta o la demanda. En el capítulo 14 de nuestro libro de Economía de 1º de Bachillerato -aprovechamos para hacer un poquito de publicidad- intentamos distinguir entre los dos tipos de recesiones y entre las medidas que pueden llevarse a cabo en cada uno de los casos. De forma muy sencilla, la teoría económica más elemental nos puede llevar a deducir que la recesión actual es fundamentalmente una crisis de oferta: las empresas producen menos a cada nivel de precios o, visto de otra forma, para un mismo nivel de producción las empresas han aumentado los precios. Un desplazamiento de la oferta agregada hacia arriba y hacia la izquierda, como se representa en el gráfico, supondría el aumento de la tasa de variación de los precios (la inflación) y la disminución de la tasa de crecimiento de la producción. Justamente lo que está pasando actualmente.
La causa de este desplazamiento: el aumento del precio del petróleo (que hace aumentar los costes)
Si la crisis es de oferta, el Estado no tiene mucho margen de actuación a corto plazo (¿cómo hacer que las empresas produzcan más y/o más barato?). Puede, quizá, bajar los impuestos a las empresas. A medio y largo plazo, un aumento de la productividad puede conseguir eso. Una mejor formación, una mejor tecnología y mejores infraestructuras son los factores que hacen aumentar la productividad a medio y largo plazo. En este sentido, según este análisis el gasto público debe destinarse a educación, infraestructuras e investigación. Si hacemos esto, dentro de un tiempo veremos los resultados.
Sin embargo, planteo una duda: ¿es realmente esta crisis una crisis sólo de oferta?
Visto: 4 | 18 junio 2008 | Autor Admin Comentario(s): 0 | Categoria: Economia
Europa ha sido siempre un continente en guerra. Los últimos 60 años de paz son una excepción en su historia, y sólo por eso la Unión Europea debe ser defendida como una buena idea. Los más más mayores, los que vivieron los horrores de la 2ª Guerra Mundial, comprenden mejor que nadie el significado profundo y la importancia que ha tenido la Unión Europea.
Sin embargo, a veces me da la impresión de que la UE es una bicicleta en la que si no dejas de dar pedales te caes. No llega a ningún sitio porque tiene que estar continuamente en movimiento. Continuamente aparecen nuevas propuestas, nuevas directivas, nuevas constituciones, nuevos tratados... Aparecen un poco por ciencia infusa, y vienen de Bruselas igual que los niños vienen de París. En las elecciones europeas cada vez vota menos gente y los partidos mandan al parlamento europeo a sus actores más secundarios o más quemados (Luis Herrero, Josep Borrell, Willy Meyer...). Una pléyade de funcionarios muy bien pagados y de presidentes de comisiones y comités de vez en cuando nos obsequian con propuestas que, en mi humilde opinión, se alejan mucho del espíritu fundador de Europa y que a mí me hacen dudar un poco de si realmente me apetece formar parte de esta Europa. Algunas de las perlas son: - Aumentar la jornada laboral a 65 horas semanales. - - Cobrar por recibir llamadas en el móvil. y, por supuesto, - Subir los tipos de interés en medio de una recesión.
Ante tanta buena noticia, no sé si me consuela o me entristece más escuchar el emocionante himno para la unificación de Europa, de Zbigniew Preisner: